Los enterramientos radiactivos de La Haba y reflexiones sobre los límites de la ciencia ciudadana.

El famoso accidente del CIEMAT es tema recurrente al hablar sobre contaminación radiactiva en España. Tiene todos los elementos necesarios para hacer una historia misteriosa. Dictadrura, Experimentos secretos, bombas atómicas, ocultación de datos, seguridad de chinchinabo…
Ya hablamos brevemente en su día de qué paso en el CIEMAT, pero ¿qué paso con todo el material radiactivo que salió de Madrid?

Si los Rusos tienen Siberia nosotros tenemos Extremadura, llanuras donde enterrar lo que sea sin molestar a muchos. El equipo del programa de RTVE “El escarabajo Verde” sigue la pista de los residuos del CIEMAT desde Madrid hasta el pueblo de “La Haba” donde antes de sellar la mina de uranio empezaron a llegar barriles con los escombros de la desmantelación del CIEMAT.

El Escarabajo Verde- Uranio Olvidado

Aquí otro par de enlaces sobre el tema;

La mina Lobo. La Haba

La minería de Uranio en Extremadura y Salamanca

Como resumen, parece ser que ciertamente los escombros del CIEMAT se enterraron en La Haba, a bastante distancia de Madrid. Si hubieran sido escombros normales, no habrían tenido que viajar tan lejos. Pero no lo eran, son lo que se considera, residuos de baja actividad, material que ha estado en contacto con fuentes de radiación y que se transforma a su vez en radiactivo.

En el documental se enseña que en la zona de residuos enterrados, las mediciones con un contador Geiger (mucho mejor que el nuestro) indican niveles de radiactividad “normales” ¿Significa esto que no hay ningún problema? A corto plazo si. Los técnicos que desmantelaron la mina de La Haba hicieron bien su tarea para que en la superficie no hubiera radiación. Al estar el subsuelo compuesto de arcillas de relleno, la radiación que emite el suelo es menor que la radiación que emite de forma natural el terreno de alrededor que contiene uranio.

Ahora bien, cuando se entierran “legalmente” residuos de baja y media actividad en un cementerio nuclear ( como en “El Cabril”) se hacen en cámaras de hormigón instaladas en un cierto tipo de terreno y con un cierto tipo de medidas de seguridad. Y esto no es así por gusto, sino porque los residuos radiactivos son radiactivos por un buen puñado de años (decenas, cientos o miles) Así pues hay que garantizar en la medida de lo posible que estos materiales no contaminen nada fuera de su espacio de confinamiento.

Y ahora la moraleja del final de cada Post:

Sobre las limitaciones de la ciencia ciudadana

Trincar residuos radiactivos (aunque sean muy poco radiactivos) y enterrarlos medio secretamente en cualquier sitio poco habitado no es forma seria de actuar. Quizás todo vaya bien, los residuos son poco radiactivos y no hay problema. Pero quizás en 30 años los barriles se han corrompido, la tierra se ha movido y esos residuos están en contacto con un aquifero con el que riegan espinacas que resultarían ser probabilisticamente, un poco mas cancerígenas que las demás.

Sin embargo para un “científico ciudadano” armado de su contador geiger y su teléfono Android, este riesgo no existe. El contador marcaría una cifra normal y el científico ciudadano se iría a casa satisfecho, pues el contador marca lo que tiene que marcar y los datos bien medidos son física, ciencia y no mienten.

Pero la realidad tiene muchas aristas que no pueden explicarse sólo con los datos. En los 70 un contador Geiger casero y una charla de 30 minutos habrían servido a los vecinos de La Haba y a los trabajadores de las minas, muchos hoy muertos de cancer, para advertir que había algo raro por allí. Sin embargo hoy dia el contador Geiger dirá, como dice en el Ciemat, que en la superficie todo está bien. ¿Y punto?

Sin datos o con datos manipulados, es difícil saber qué ocurre en el mundo que nos rodea, pero sólo con datos, sólo sabemos parte de la historia.

3 thoughts on “Los enterramientos radiactivos de La Haba y reflexiones sobre los límites de la ciencia ciudadana.

  1. [...] a la zona de “La haba”. Las actividades incluyen una charla taller, una excursión a la antigua mina de Uranio y un concierto láser a cargo del artista “Servando [...]

  2. [...] eso, sino que a alguien se le ocurrió la idea de almacenar residuos allí antes de sellar la mina, como ya contamos en un post anterior. Gracias a Jesús, de Ecologístas en acción de Villanueva de la Serena, pudimos organizar allí [...]

  3. [...] determinar si se debe a la presencia natural de uranio o a los enterramientos ilegales. (ver Los enterramientos radiactivos de la haba ) Esto sumaría un valor anual de 14 miliSieverts. (1.6 uS/h * 24h/dia * 365 [...]

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