Visita al Centro de Micro-Análisis de Materiales (CMAM)

El miércoles 18 de Abril visitamos el Centro de Micro-Análisis de Materiales, en la Universidad Autónoma de Madrid. Nuestro propósito era entrevistarnos con Ángel Muñoz, responsable de la protección radiológica del centro, gracias al contacto proporcionado por Javier, que ha colaborado en el pasado con Ángel.

Nuestra idea inicial era presentarle el proyecto para que nos expusiera su punto de vista al respecto, especialmente en relación a la exactitud de las mediciones y la calibración del contador Geiger basado en Arduino-Android que estamos desarrollando.

Lo que pensábamos que podía ser una reunión ágil se convirtió, graciasa la amabilidad y atención de Ángel, en una visita más extensa en la que pudimos conocer parte de las instalaciones del centro, su acelerador de partículas, aparatos de medición y medidas de seguridad. Ángel nos ilustró con marcado entusiasmo, capacidad pedagógica y comunicativa sobre diversos temas relacionados con la radiactividad y sus riesgos.

La mayor parte de la visita transcurrió en la sala de control del acelerador. Una vez terminaron los trabajos diarios, éste fue apagado y Ángel nos invitó a entrar en la estancia que lo alberga. Pudimos observar el grueso muro de hormigón que aísla la sala del acelerador del exterior, atenuando drásticamente la energía de la radiación ionizante. Previamente habíamos sido informados del protocolo de seguridad, que habíamos firmado, y que incluía la entrega de un dosímetro personal de lectura directa que tuvimos que prender en nuestra ropa.

Una vez dentro de la sala del acelerador, Ángel accedió a una caja fuerte, de donde extrajo una pequeña caja con fuentes radioactivas para calibración, “exentas”, como explicó, lo que implica que, al ser de muy baja actividad, sólo precisan de protocolos de seguridad básicos y por ello podíamos utilizarlas para probar el funcionamiento de nuestro medidor.

Ya con las muestras en la sala de control, procedimos a comparar la respuesta de nuestro medidor ante una fuente radioactiva con la respuesta de una de las sondas calibradas del centro. Siguiendo las indicaciones de Ángel, tomamos medidas a varias distancias para verificar que la tasa de dosis disminuye cuadráticamente con la distancia a la fuente. Al mismo tiempo comparábamos los valores medidos por la sonda calibrada del centro con los de nuestro medidor. Pudimos observar que había una diferencia de no más de un 20 % en las medidas de ambos. Ángel apuntó que cuando hablamos de mediciones de seguridad, desviaciones como estas son aceptables pues lo importante es lo significativo del orden de magnitud de la medida. Los medidores de seguridad no son los que se emplean para hacer investigación radiológica. Estos son mucho más complejos que aquellos y son capaces de diferenciar los distintos isótopos radioactivos que son origen de la radiación medida.

Al despedirnos de Ángel, un par de horas después, tratamos de ordenar nuestras ideas a la luz de todo lo visto y oído.

En cuanto a la calibración del medidor y la calidad o exactitud de sus medidas: no tendría sentido preocuparse en calibrar el aparato con mucha precisión. Los medidores de seguridad, en general, se utilizan para detectar variaciones de radiación importantes, y no para tener valores exactos de radiación. Además el calibrado es un proceso extremadamente costoso.  Podemos asumir que nuestro medidor da una medida razonable dentro del orden de magnitud real, como pudimos corroborar con las medidas comparativas que hicimos en la sala de control.

En cuanto al sentido y utilidad de nuestro medidor, y a raíz de comentarios al respecto de Ángel: por una parte el medidor es una buena herramienta para tomar conciencia de la magnitud de la radiación natural de fondo a la que constantemente estamos expuestos, y que proviene de ciertos minerales presentes en la naturaleza. Nuestro medidor la registra y la hace patente con cada pitido/chasquido de cada ionización. La medida que muestra la aplicación Android es coherente y cercana a lo que se espera. Por otro lado, el medidor puede ser también útil como detector de emergencia en entornos de riesgo, como por ejemplo, en las cercanías de una instalación nuclear. Medidas anormalmente altas serían, con alta probabilidad, indicadoras de algún tipo de incidente grave en dichas instalaciones.

Sin embargo, nuestro medidor no sería útil para detectar, por ejemplo, alimentos contaminados con isótopos (de Cesio o Iodo, por ejemplo), ya que las cantidades contaminantes son en este caso ínfimas, detectables únicamente con dispositivos especiales. En realidad, el peligro de estos contaminantes radica en que, por su naturaleza química, son incorporados en el cuerpo humano, donde pueden permanecer largo tiempo.

Otro punto interesante de la visita fue que nos ayudó a entender mejor la radioactividad de forma intuitiva. Por un lado, se hizo patente el drástico efecto que tiene la distancia a la fuente en la energía radiante que nuestros cuerpos absorben. Las pequeñas cápsulas de fuentes radioactivas que usamos en las mediciones tenían que estar a menos de 20 cm para elevar significativamente el valor de las medidas. Más lejos, su radiación era enmascarada por la radiación natural de fondo; en este caso hablamos de algo menos de 0,20 microsiervert/h provenientes en buena parte del radón que escapa del granito de la Sierra de Madrid. También es reseñable que, una vez dentro del bunker del acelerador y con éste apagado, los valores de radiación que se miden dentro del bunker son significativamente menores que los de la sala de control o de la calle (debido al blindaje de la instalación). Esto nos hace más conscientes de que la radiactividad es un fenómeno natural, que en nuestras vidas normalmente la tenemos presente en cierta cantidad como radiación natural de fondo, que la distancia a la fuente radiactiva es determinante en la disminución de actividad a la que estamos expuestos.

En conclusión, la visita fue muy fructífera y gratificante.  Agradecemos a Ángel Muñoz su extremada atención y le invitamos a estar en contacto con el proyecto.

3 thoughts on “Visita al Centro de Micro-Análisis de Materiales (CMAM)

  1. [...] The Radioactive Thing visits CMAM. This entry was posted in Radioactivity, Uncategorized. Bookmark the permalink. [...]

  2. [...] pues usamos los que tenemos. Esto va a crear siempre un error – como se vió en la visita al centro de materiales - que no sé como acotar. Pero según dijeron allí, es normal que un contador de [...]

  3. [...] El contador Geiger que tenemos parece tener un error de offset que hace que se midan 0.1 usievert de más (a ojimetro, la calibración de un contador geiger es muy costosa ver: VISITA AL CENTRO DE MICRO-ANÁLISIS DE MATERIALES ) [...]

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